UNED Cantabria obtiene el Nivel 2 de calidad con un reconocimiento a su análisis estratégico y al impacto de su congreso sobre el mundo antiguo
La auditoría coordinada por UNED Tudela destaca el empleo de indicadores en su toma de decisiones y la relevancia cultural y social de sus alianzas académicas. UNED Cantabria obtiene el Nivel 2 de calidad con un reconocimiento a su análisis estratégico y al impacto de su congreso sobre el mundo antiguo.
El Centro Asociado a la UNED en Cantabria certificó el pasado mes de febrero el Nivel 2 del Sistema de Garantía Interna de Calidad en la Gestión de Centros Asociados (SGICG-CA), un avance significativo dentro del modelo de mejora continua implantado en la red de centros asociados de la UNED. Esta certificación acredita que la entidad ha consolidado sus procesos de gestión, reforzando su planificación estratégica, la sistematización de sus procedimientos y la toma de decisiones basada en evidencias. Además, se trata del segundo ciclo de UNED Cantabria en este nivel, que ya certificó por primera vez en el año 2019.
Como se recuerda, el SGICG-CA es el sistema que articula la calidad en la gestión de los centros asociados de la UNED y se estructura en dos niveles parciales (Carta de Servicios y Compromiso con la Calidad) y tres niveles integrales (Nivel 1, implantación; Nivel 2, consolidación; y Nivel 3, máximo nivel). La obtención del Nivel 2 certifica que el centro ha evolucionado desde la implantación inicial del sistema hacia una gestión más madura, con procesos consolidados, análisis sistemáticos de resultados y una orientación estratégica más definida.
La auditoría que permitió la certificación de UNED Cantabria fue coordinada por el departamento de qGestión del Centro Asociado a la UNED en Tudela, responsable de dirigir y evaluar los procesos de certificación del SGICG-CA en los centros asociados de la universidad. Esta labor se desarrolla en el marco del acuerdo existente con la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA), que habilita a qGestión para coordinar y validar las auditorías del sistema, garantizando el rigor técnico, la objetividad y la homogeneidad de los criterios aplicados en todo el proceso.
Durante la auditoría se identificaron dos puntos fuertes especialmente relevantes en la gestión del centro cántabro. El primero de ellos se relaciona con el trabajo estratégico llevado a cabo dentro del proceso de dirección. El informe destacó el análisis exhaustivo que la entidad realiza de los resultados y de la evolución de los indicadores del Cuadro de Mando Integral (CMI), complementado con un análisis del entorno que permite hallar amenazas y oportunidades, así como con un diagnóstico interno de fortalezas y factores críticos. Este enfoque permite reforzar las decisiones estratégicas del centro y establecer objetivos y acciones concretas en cada uno de los procesos críticos de la organización.
l segundo punto fuerte está vinculado a las alianzas institucionales de UNED Cantabria y a su impacto cultural y social. Entre ellas, sobresale la organización de un congreso multidisciplinar sobre el mundo antiguo, desarrollado en colaboración con otras organizaciones. Según se constató durante la auditoría, esta iniciativa genera un impacto social significativo, potenciando la visibilidad del centro en el ámbito cultural regional e internacional, y contribuyendo a trasladar sus líneas estratégicas a los distintos grupos de interés.
FORTALEZA ESTRATÉGICA
Para la auditora líder del proceso, Sara Carrasquilla López, de UNED Madrid, la auditoría se efectuó en un clima de colaboración y transparencia que facilitó el trabajo del equipo evaluador. Carrasquilla agradece “la acogida y la buena disposición mostrada por todas las personas del centro cántabro que participaron en la sesión, quienes respondieron a las cuestiones planteadas y facilitaron la información solicitada durante todo el proceso”.
En su valoración, remarca que el centro demuestra una clara disposición para trabajar en el mantenimiento del nivel de consolidación alcanzado dentro del sistema de calidad. Aplaude también “el esfuerzo significativo del equipo del centro para sostener este trabajo con los recursos humanos disponibles, así como la implicación mostrada en todos los procesos analizados”.
La auditora líder pone especial énfasis en “la fortaleza estratégica de la entidad, reflejada en el modo en el que analiza los resultados obtenidos en su sistema de indicadores y en cómo ese análisis se integra después con el estudio del entorno y con el diagnóstico interno de la organización”. Este enfoque permite, a su juicio, “reforzar las decisiones estratégicas y trasladarlas a objetivos y acciones concretas en los procesos críticos del centro, configurando una planificación sólida y coherente”.
Asimismo, reseña la relevancia de sus alianzas y colaboraciones, puesto que una de ella motiva la organización de un congreso multidisciplinar sobre el mundo antiguo. “Durante la auditoría, pudimos contrastar que este evento genera un impacto social extraordinario, además de motivar el traslado de sus líneas estratégicas a los grupos de interés”, aclara.
Por su parte, la directora de UNED Cantabria, Ana Rosa Martín Minguijón, considera que la certificación del Nivel 2 supone un paso relevante en la evolución del sistema de gestión del centro. En su opinión, representa un cambio cualitativo respecto a la etapa anterior, al exigir una mayor madurez organizativa y un análisis más profundo de los procesos.
ANÁLISIS MÁS PROFUNDO
“Si en la primera fase, el esfuerzo se centró en identificar, estructurar y consolidar los procedimientos básicos del centro, en esta nueva etapa se requiere un mayor grado de madurez y esfuerzo en su desarrollo, lo que se traduce en un seguimiento más exhaustivo, una mayor medición de resultados y un análisis más profundo de todos los procesos del centro”, explica.
Sin embargo, la directora reconoce que el cambio más significativo no ha sido técnico, sino cultural. “Nuestra comunidad universitaria ha interiorizado progresivamente que los sistemas de calidad no son un fin en sí mismos ni una exigencia externa, sino instrumentos al servicio de una gestión más eficiente, más justa y orientada a las personas”, incide, antes de indicar que esa transformación en la percepción colectiva constituye “probablemente el logro más valioso de todo este proceso”.
En cuanto al impacto para los usuarios del centro, Martín Minguijón sostiene que la consolidación del sistema de calidad tiene efectos directos en la mejora del servicio: “El hecho de medir más procesos, analizar los resultados y revisar periódicamente el funcionamiento de los servicios nos permite detectar oportunidades de mejora y responder de forma más eficaz a las necesidades de los usuarios”.
A su vez, afirma que la mayor sistematización de los procesos ha permitido agilizar la tramitación de gestiones, acortar los tiempos de respuesta y ofrecer una comunicación más clara y accesible sobre los servicios disponibles. Y, asimismo, alega que el Nivel 2 refuerza la transparencia institucional, al permitir que el centro no solo funcione correctamente, sino que también pueda acreditarlo y explicarlo con evidencias.
“La trazabilidad de los procesos y la disponibilidad de evidencias documentadas permiten al estudiantado y al resto de la comunidad universitaria conocer cómo se toman las decisiones, cuáles son los criterios que las orientan y qué mecanismos existen para corregir eventuales deficiencias”, argumenta. En este sentido, estima que esta capacidad de rendición de cuentas es hoy “un requisito ineludible para cualquier institución pública que aspire a mantener la confianza de la sociedad”.
MEJORAS NOTABLES
A juicio de Martín Minguijón, la consolidación del Nivel 2 ha tenido un impacto claro en la gestión interna del centro. “Hemos percibido una mejora notable en la coordinación interna, en la capacidad de anticipar problemas antes de que se conviertan en disfunciones y en la alineación entre los objetivos estratégicos del centro y las actuaciones diarias de sus equipos”, relata.
La directora de UNED Cantabria hace hincapié especialmente en la importancia de la planificación y del seguimiento continuo de los objetivos estratégicos. Por ello, describe que las acciones dirigidas tanto al equipo directivo como al personal de administración y servicios, alineadas con los objetivos del centro, así como la evaluación periódica de su desempeño, se han consolidado como elementos clave para garantizar la calidad de los servicios prestados.
“Disponer de indicadores sólidos y de un sistema de seguimiento periódico nos permite evaluar el impacto real de las decisiones adoptadas y corregir el rumbo con mayor rapidez cuando los resultados no se ajustan a lo previsto”, asegura. Gracias a ello, el centro ha ganado en capacidad de autoevaluación y en agilidad de respuesta, dos cualidades que considera esenciales en un entorno universitario tan dinámico como el de la UNED.
A modo de conclusión, expresa que la obtención del Nivel 2 representa “mucho más que un reconocimiento formal”. Supone, en sus palabras, “el reflejo del compromiso sostenido de todo el personal del centro con una forma de trabajar más reflexiva, sistemática y orientada a las personas”. “Este logro colectivo refuerza nuestra vocación de seguir avanzando hacia modelos de gestión cada vez más eficientes y transparentes y consolida nuestra contribución al proyecto educativo de la UNED desde una cultura institucional de mejora permanente”, manifiesta.
En relación con el futuro del sistema de calidad, Martín Minguijón cree que, aunque el Nivel 3 se contempla como una evolución natural del sistema, ese paso debe afrontarse desde una perspectiva responsable: “El objetivo no es únicamente alcanzar un nuevo nivel de certificación, sino seguir avanzando hacia un modelo de gestión cada vez más eficiente, transparente y centrado en las necesidades de la comunidad universitaria”.
OBJETIVO IMPRESCINDIBLE
Finalmente, Martín Minguijón opina que el sistema de calidad de la UNED constituye una herramienta estratégica fundamental para los centros asociados. “El sistema proporciona un marco metodológico riguroso que conecta la gestión cotidiana con los grandes objetivos institucionales”, defiende, antes de declarar que “incorporar la calidad como una línea estratégica no solo es adecuado, sino imprescindible”.
“La confianza del estudiantado, del profesorado y de la sociedad en general depende en buena medida de la capacidad de la institución para demostrar que funciona bien, que evalúa sus resultados con honestidad y que corrige con rapidez cuando algo no funciona como debería”, concluye. Por ello, sentencia que “un sistema de calidad sólido y bien articulado es la mejor herramienta para sostener esa confianza en el tiempo”.
Fuente: Asier Gil Puyo. Responsable de Comunicación. UNED Tudela
Edición: Sonia Sanz Sancho. Responsable de Relaciones Institucionales, Comunicación y Actividades Extraacadémicas. Coordinadora de Extensión Universitaria y Actividades Culturales. UNED Cantabria



