CENTRO ASOCIADO A LA UNED DE CANTABRIA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Carlos Peña Martín

LA ATENCIÓN A LA SALUD MENTAL. UN REENCUENTRO CON LO COMUNITARIO

 

El mensaje de la OMS es muy sencillo: La salud mental ‑a la que durante demasiado tiempo no se ha prestado la aten­ción que merece‑ es fundamental para el bienestar general de las personas, de las sociedades y de los países, y es pre­ciso abordarla desde una nueva perspectiva" (28).

- del Mensaje de la Directora General de la OMS en la Presentación del Informe sobre la Salud (Ginebra, Octubre, 2001)

 

La Dirección del Centro Asociado de la UNED en Cantabria me pide que impar­ta la lección inaugural del curso acadé­mico 2001/02. Agradezco sinceramente la con­fianza que esta encomienda significa, y espero que tanto el tema elegido como mi capacidad de comunicar, resulten lo suficientemente atractivos como para merecer unos minutos de atención.

 

Mientras, inmerso en la duda, dejaba correr mi imaginación tratando de explorar cuál podría ser un contenido de interés, llegó a mis manos una invitación para asistir a los actos que se iban a celebrar en el Hospital de Rehabilitación Psiquiátrica de Parayas, por celebrarse el Día Mundial de la Salud, dedicado este año a la Salud Mental. El lema escogido para conmemo­rar ese día, "sí a la atención, no a la exclusión", quería resaltar no solo la importancia de las alte­raciones mentales y neurológicas como causa de sufrimiento y discapacidad, sino también y sobre todo, la vergüenza, ignorancia, estigmati­zación y discriminación con que se suele tratar a quien las padece y la deficiencia de servicios y recursos que se suelen implementar para su tratamiento. Con preocupación y con esperan­za, como decía la Dra. Gro Harlem Brundtland, Directora General de la Organización Mundial de la Salud, en su mensaje de presentación de los actos del día 7 de abril, "Rara es la familia que no se ha visto afectada por un trastorno mental, o que no vaya a necesitar cuidados y asistencia en algún período de la vida... Por no reconocer esta realidad estamos perpetuando un circulo vicioso de ignorancia, sufrimiento, miseria, e incluso de muerte prematura. Afortunadamente, disponemos de la capacidad necesaria ‑ en nosotros mismos, en las sociedades y en los gobiernos‑ para superar este estado de cosas, pero tendremos que obrar juntos si deseamos cambiarlo...” 27.  

Tuve conocimiento también de que la Organización Mundial de la Salud, este año, iba a dedicar a la Salud Mental su Informe Anual sobre la Salud en el Mundo, informe publicado el pasado 4 de octubre.

 

Me pareció entonces que éste podría ser un buen tema para reflexionar, máxime cuando han pasado más de quince

años desde que se hiciera público el Informe de la Comisión Ministerial para la Reforma Psiquiátrica en España. Fue en abril de 1985 y ese Informe ha sido el texto de referencia para todos los planes asistenciales en salud mental que se desarrollan en las distintas Comunidades Autónomas de nuestro país.

 

A lo largo de mi exposición trataré de expo­ner cuál era y cómo se valoraba el formato de asistencia existente en aquel momento; qué aportaron los planteamientos de la reforma; cómo se han ido plasmando esas ideas en la realidad de nuestro sistema sanitario actual. Por último, con interrogantes sobre el bienestar psicológico, salud mental, nos saldremos del análisis de lo institucional, porque me gustaría terminar, en un plano más personal, invitándo­les a ser agentes de su propia salud.

 

      Antes de comenzar quiero decirles que en mi exposición hay un sesgo consciente y voluntario: no abordaremos la asistencia en el rango de edad infanto ‑juvenil, que merece un tratamiento especial y específico y supera las posibilidades de esta.

 

 

 

     Carlos Peña Martín

Santander, Octubre 2001