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LA
ATENCIÓN A LA SALUD MENTAL. UN REENCUENTRO
CON LO COMUNITARIO
El
mensaje de la OMS es muy sencillo: La salud
mental ‑a la que durante demasiado
tiempo no se ha prestado la atención que
merece‑ es fundamental para el bienestar
general de las personas, de las sociedades y
de los países, y es preciso abordarla desde
una nueva perspectiva" (28).
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del Mensaje de la Directora General de la
OMS en la Presentación del Informe sobre la
Salud (Ginebra, Octubre, 2001)
La Dirección del Centro Asociado de la UNED en Cantabria me pide que
imparta la lección inaugural del curso académico
2001/02. Agradezco sinceramente la confianza
que esta encomienda significa, y espero que
tanto el tema elegido como mi capacidad de
comunicar, resulten lo suficientemente
atractivos como para merecer unos minutos de
atención.
Mientras, inmerso en la duda, dejaba correr mi imaginación tratando de
explorar cuál podría ser un contenido de interés,
llegó a mis manos una invitación para asistir
a los actos que se iban a celebrar en el
Hospital de Rehabilitación Psiquiátrica de
Parayas, por celebrarse el Día Mundial de la
Salud, dedicado este año a la Salud Mental. El
lema escogido para conmemorar ese día,
"sí a la atención,
no a la exclusión", quería resaltar
no solo la
importancia de las alteraciones mentales y
neurológicas como causa de sufrimiento y
discapacidad, sino también y sobre todo, la
vergüenza, ignorancia, estigmatización y
discriminación con que se suele tratar a quien
las padece y la deficiencia de servicios y
recursos que se suelen implementar para su
tratamiento. Con preocupación y con esperanza,
como decía la Dra. Gro Harlem Brundtland,
Directora General de la Organización Mundial de
la Salud, en su mensaje de presentación de los
actos del día 7 de abril, "Rara es la familia que no se ha visto afectada por un trastorno mental, o que no vaya a necesitar cuidados y asistencia en algún período
de la vida... Por no reconocer esta realidad
estamos perpetuando un circulo vicioso de
ignorancia, sufrimiento, miseria, e incluso de
muerte prematura. Afortunadamente, disponemos de
la capacidad necesaria ‑ en nosotros
mismos, en las sociedades y en los
gobiernos‑ para superar este estado de
cosas, pero tendremos que obrar juntos si
deseamos cambiarlo...” 27.
Tuve conocimiento también de que la Organización Mundial de la Salud,
este año, iba a dedicar a la Salud Mental su
Informe Anual sobre la Salud en el Mundo,
informe publicado el pasado 4 de octubre.
Me pareció entonces que éste podría ser un buen tema para
reflexionar, máxime cuando han pasado más de
quince
años
desde que se
hiciera público el Informe de la Comisión
Ministerial para la Reforma Psiquiátrica en
España. Fue en abril de 1985 y ese Informe ha
sido el texto de referencia para todos los
planes asistenciales en salud mental que se
desarrollan en las distintas Comunidades Autónomas
de nuestro país.
A lo largo de mi exposición trataré de exponer cuál
era y cómo se valoraba el formato de asistencia
existente en aquel momento; qué aportaron los
planteamientos de la reforma; cómo se han ido
plasmando esas ideas en la realidad de nuestro
sistema sanitario actual. Por último, con
interrogantes sobre el bienestar psicológico,
salud mental, nos saldremos del análisis de lo
institucional, porque me gustaría terminar, en
un plano más personal, invitándoles a ser
agentes de su propia salud.
Antes de comenzar quiero decirles que en
mi exposición hay un sesgo consciente y
voluntario: no abordaremos la asistencia en el
rango de edad infanto ‑juvenil, que merece
un tratamiento especial y específico y supera
las posibilidades de esta.
Carlos Peña Martín
Santander, Octubre 2001
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